×
Normativa Nova Simulatio (02 Nov 2013)

Normativa general para la comunidad Nova Simulatio

La Unión contra la horda de los CazaOjos

Más
1 año 8 meses antes #31162 por Arkeon
Arkeon Publicó: La Unión contra la horda de los CazaOjos


Creacion de historia debajo de este post.
La creación de fichas se hara junto al Master para solucionar las dudas.
La crónica comenzara el dia 17 lunes, y la creación de fichas se ira haciendo poco a poco a los largos de los dias.

Administrador de la sección de NovaRolPlay

Por favor, Identificarse o Crear cuenta para unirse a la conversación.

Más
1 año 8 meses antes - 1 año 8 meses antes #31193 por LorDaver
LorDaver respondió el tema: La Unión contra la horda de los CazaOjos
Nombre: Brenton Alerior
Clase: Pícaro
Raza: Elfo
Imagen

Alineamiento: Neutral Bueno
Historia:

En una taberna de un pueblo en uno de los reinos de los hombres os encontráis una especie de cuaderno manuscrito en un élfico un poco emborronado, con una caligrafía pésima, y no hablemos de los tachones y el mal estado en el que ello se encuentra… Páginas arrancadas, esquinas rotas, varias zonas con manchas de todo tipo… Una joya, pero lo que te llama la atención es que narra la historia y los pensamientos de un tal Brenton, lo que vendría siendo un diario o una libreta donde se escriben tus cosas personales… Al grano, esta es su historia:

“Hola… ¿Supongo? Esto no lo he hecho nunca, así que al lío… Tengo unos 20 años y ando escribiendo esto para recordar varias cosas, sean ciudades, frases importantes, los precios que me tengan que pagar tras hacer los trabajos sin que me timen… Pero bueno, también hay que explicar lo que ha sucedido y esas cosas, o algo así me ha dicho ese viejo de la calle, así que según vaya escribiendo me iría desahogando poco a poco, y no veo que funcione… Pero vamos a seguir dándole oportunidades a esto. Tengo unas ciertas habilidades para abrir cerraduras y encontrar ciertas cosas, pero también soy muy desordenado y suelo perder cosas con facilidad… Así que normalmente suelo atarme un cordel al dedo meñique para recordarlo, pero suelo olvidar también el propósito de la cuerda en el meñique porque igual no la ato bien y se me escurre o bien porque la veo, me aprieta mucho y la tiro por ahí. En cualquier caso espero no olvidar este libro, ya que perteneció a mi familia y siempre ha estado en blanco, por lo menos lo estoy rellenando yo y no mi hermano el “Sabio”… Sinceramente, creo que lo aprovecharé más yo que él… ¿Qué va a poner? ¿Números y qué más? Se desaprovecharía del todo con él, yo lo veo más útil para… Para escribir mis pensamientos y mis cosas aquí, porque para que acabe lleno de números como si fuera… Ehm… Como si fuera un libro de ese que hace las cuentas… Bueno, ya me entiendes, y acabara tirado por casa como todos los demás libros, pues no. Dame las gracias libro por ser yo el que te salve de dichas penurias, y gracias por no decir nada sobre mi estupidez, que después de leerme creo que mi hermano te necesitaría más…
Bueno, a lo que iba. Soy Brenton, tengo 20 años, tengo la profesión de aventurero y me he especializado en algunos trabajillos de sigilo, robo y en alguna ocasión de asesinato… En todo caso, no soy tan malo como parece, por asesinar y todo eso, no suelo matar a no ser que las cosas vayan fatal y tenga que salir por patas defendiéndome o matando a algún vigilante que otro. Suelo aceptar misiones bondadosas, en plan de civiles, ciudadanos, gente necesitada de ayuda, y no lo hago porque sea un gran héroe, sino porque no me parece justo. Eso sí, a veces he de aceptar misiones reales en las que paguen oro porque igual me muero de hambre, que soy el “bueno”, pero no el estúpido. Mi equipo se centra en la distancia, la inutilización de cerraduras y una mochila en la que me quepa el botín. Suelo centrarme en conseguir el mayor botín posible para así poder repartirlo entre más gente y más cantidad, pero normalmente tengo que irme con una mano por delante y otra por detrás. Suelo caerle bien a los compañeros que me tocan, hasta que descubren que lo hago para satisfacer a la gente más pobre, a los parias de los reinos, lo cual a algunos les molesta demasiado, como si creyeran que esos parias lo fueran por su propia voluntad o porque se lo tienen merecido por nacer así y que no debería ayudarles para nada, que me comprara algo mejor, una casa o comprarme joyas, o cosas así… No entiendo por qué la gente tiene tanto rencor a los parias, a mí me parecen personas con mala fortuna, pero nada más… ¿Por qué no ayudarles?
En todo caso, hoy me dirijo hacia el último de los reinos élficos, a ver si ese está mejor en cuanto a la sociedad, y no hay tanta pobreza y tanta gente en los suburbios como en el primero o tanta gente siendo forzada a muchos trabajos en contra de su voluntad, cuales esclavos… Ojalá viviera aún nuestro rey Elius para arreglar este tinglado… Supongo que el tercero de los hijos se comportará bien con su pueblo, o de lo contrario deberé intentar hacer algo para salvar a estos desgraciados. Que los dioses me den fortuna en mi cometido… Luego sigo escribiendo…”


Tras unas cuantas páginas con más datos de pagos, repartos, compras, misiones, mapas mal dibujados, dibujos sin sentido se encuentra con otra página escrita en la cual parece que la letra es más apurada, o eso parece:

“Esperaba algo mejor, pero bueno, hola otra vez… Soy Brenton de nuevo, y estoy en el tercer Reino, ya he pasado por los dos primeros y me han dado asco, uno más que el otro, pero ambos me dieron asco… En el primero, del que procedo me encuentro con que la gente casi se tenían que morir para que se les diera su paga para poder dar de comer a sus familias, y en el otro que era como un estado mi… mi… ¿militar? Bueno, un poco tiránico todo ello, menos mal que a algunos pobres les incité a ir de estos reinos a éste, que al menos no se hay que trabajar tanto y tan duramente para conseguir la paga, o al menos eso he visto de momento, habré de investigar un poco más. Sé que ésta gente no viven excelentemente pero al menos viven de forma… Decente… Igualmente, he de ayudar a unos cuantos a salir de la pobreza excesiva, esta vez no hay tantos mendigos y la capital está plagada de mercaditos y de tiendecitas pequeñas. No hay calle que no tenga sus 5 o 6 tiendecitas. Es una ciudad muy… Bonita, parece la antigua capital, aunque creo que lo sea, pero aún no estoy muy seguro, habré de preguntar, un momento…”
Con una mejor letra parece que continúa su relato.
“Sí, esta es la antigua capital del reino, y me encanta éste establecimiento, me han dado una habitación por muchísimo menos por lo que pagué en los otros reinos, y me han dado una buena cena… Ahora sí que puedo decir que estoy tranquilo en esta habitación. Al parecer no hay muchos trabajos por esta zona, y tendré que volver por los caminos a ver si puedo hacer algún trabajo más… He de decir que viajar sólo es entretenido, pero me gustaría encontrar a más viajeros conmigo, aunque… ¿Dónde?
Mejor viajaré más, conoceré mundo para ver cómo me las arreglo por ahí y ya a ver si hay suerte. En todo caso, echo de menos a mi familia, ¿qué será de ellos? ¿Seguirán bien? Me fui de casa mucho antes de que esto pasara, de que… Ya sabes… Elius falleciera, descanse en paz… Y no sé si habrían de trabajar mucho más que antes para poder pagarle los estudios a mi hermano. Espero que no sea así, porque me fui de casa para que no tuvieran a otra boca a la que alimentar. Siempre hemos sido pobres, pero no parias… Anteriormente no existían parias, o al menos eso decían (o hacían que creyéramos), así que ese cambio ha sido clave para nuestra especie, y para nuestras vidas… Mi infancia fue bastante tranquila, divertida y amena; aún recuerdo cuando hacíamos las competiciones de robo astuto a la ama de llaves de Elionor, la chica que me gustaba en aquel entonces. A los 12 años le di un beso en los labios, y ella me lo devolvió con uno con lengua, qué tiempos… Fue mi primer amor, pero gracias a ella también tuve que irme de casa… Es una larga historia, así que… ¡Qué más da! Ella siempre me ha gustado, desde los 9 años, desde que en la escuela apareció ella, tan linda, tan… Ella. La quería conocer bien, pero sólo se juntaba con las “Credulolis”… Esas niñas estaban locas, siempre querían coger a Jollhen y raptarlo para… ¡A saber qué querían hacerle al pobre! Nosotros le defendíamos, yo les levantaba las faldas, mis compañeros les tiraban barro y sacaban como podían a Jollhen, pero fue inútil… Un día lo cogieron desprotegido por la calle y ya no volvió a ser el mismo. Tuvimos que expulsarle de la Orden de la Oreja Alada de por vida. No quiero recordar el por qué le expulsamos, fue muy doloroso para todos. Días más tarde de su expulsión lo vimos aún aferrado a ese grupo… “Credulolis”… Odio les teníamos, pero más odio aún por quitárnoslo… Incluso intentó volver tras su traición al grupo, pero su intento fue inútil, somos firmes en nuestras decisiones. Poco después Elionor se unió a nuestro grupo, a cambio de información de cómo habían captado y consumido la esencia de nuestro grandísimo amigo y siempre recordado Jollhen el Valiente (ahora llamado Jollhen el Traidor), y nos dijo que fue con un beso con lengua. En aquel entonces éramos jóvenes y no entendíamos cómo a alguien en su juicio podría hacer algo así… Algo tan asqueroso, algo tan inhumano, algo tan de animal. En todo caso, tras su unión yo me hice su maestro para enseñarle nuestras técnicas secretas de conseguir el almuerzo antes que nadie a la hora de la merienda o de cómo espiar a los mayores cuando…
En todo caso, ya me estoy excediendo un poco, a los 12, tras el beso con lengua nos hicimos una especie de novios/amigos, avanzando a novios, pero a los 17 años (ya desvirgados previamente… No me juzgues) ella me explica su malestar con nuestras familias, ya que mi familia y la suya no veían apropiado que siguiéramos siendo novios y que nos casáramos... Bajo la presión de ambas familias para que nos casáramos al final cedí y me declaré en el sitio donde nos dimos nuestro primer beso… Pero… Ella me rechazó… Y eso les dio pie a mi familia y amigos a que se compadecieran de mí, y como que no… Necesitaba irme de allí, todos me conocían, todos se compadecían de mí, todos los ojos en mí por ser el rechazado… Bueno, espero que eso no me pase nunca más y pueda vivir en paz salvando la vida de algunas pocas personas a cambio del intento desesperado de conseguir dinero para poder ayudarles.
¡Ya está! ¡Decidido! Me voy a la tierra de los hombres, a ver qué se cuece allí y a ver si puedo vivir en paz fuera de mis iguales, mañana me pongo en marcha.”


Un par de páginas más adelante y con letra temblorosa parece que hay otro párrafo escrito explicando sobre su viaje, y la explicación de la letra, que se supone que se había metido en un carro, pero un tachón en medio de la página corta todo el párrafo. Aunque en la cara opuesta pone algo más con una letra más acelerada, pero normal:

“Siento esa página, es que el del carro me intentó dar con una vara para que me apartara y no tengo mucho tiempo, al parecer estas tierras son más… Desiguales, y como que no voy a poder salvar a muchos ni ayudar a todos… Así que mejor voy a intentar ganarme un renombre en estas tierras para ver si puedo conseguir favores de los más adinerados y así ayudar a la población. En todo caso, me han llegado noticias que los orcos se han vuelto violentos y andan atacando a diestro y siniestro por estas tierras… ¡Ah! Y las tierras de los Gnomos han quedado devastadas, según me ha contado un buen humano por aquí, que por eso había más humanos por esta zona que de costumbre, pero como yo nunca he estado por aquí pues no notaré la diferencia.
También, antes de que se me olvide, siento mucho olvidarte en aquel pueblo, no quería que te cayeras y pasaras desapercibido para mí… Lo siento mucho, no te enfades, pero que conste, aun me sirves de muchísima ayuda, así que estamos en paz… Tú sigues trabajando a cambio de que yo te siga usando sin que te vuelva a olvidar nunca más, ¿bien? “


Páginas adelante no cuenta más sobre este hombre, ni hay más palabras escritas, ni números ni nada… Al parecer estas serían sus últimas palabras para este libro, o a lo mejor se enfadó porque no le había contestado, ya que los libros no contestan a lo que escribes… O eso creo… En todo caso, al mirar al tablón de misiones de la taberna ves que falta una, ya que hay un hueco grande en medio del tablón con un cacho de papel del que fuera de esa misión. Al preguntarle al tabernero sobre ella te dice que no recuerda sobre el tema, sólo sabe que se hallaba en la frontera con el territorio de los orcos, en un pueblo anteriormente habitado por Gnomos. Por interés irías a ese pueblo, y ya de paso conocerías y le entregarías el libro.
Tras unos días de camino te encuentras con el pueblo, casi completamente arrasado, y ves que en una colina cercana al pueblo, entre unos pocos árboles, se encuentra una pequeña cabaña con chimenea, que lo que destaca de las demás es su integridad y que la chimenea expulsaba humo… Cual casa normal y corriente. Al acercarte sigilosamente, intentado que no te vean si fueran orcos, miras por la ventana y ves a un hombre un poco más bajo de lo normal, con orejas puntiagudas, pelo castaño y sentado frente a la chimenea con una cara de relajación. Al escudriñar la habitación con la mirada ves un Arco corto, una espada, unas flechas, una mochila y un par de papeles más por ahí sueltos. Al parecer la casa está abandonada, tiene sólo la chimenea, tiene una mesa y una silla… Por lo tanto ese hombre no viviría allí, será un viajero, un aventurero… Caes en la cuenta de que podría ser quien andabas buscando, así que vas y te encaminas hacia la puerta cuando escuchas un fuerte estallido en el pueblo, te giras a mirar y escuchas la puerta abrirse y cerrarse rápidamente, al girarte ves como él se va corriendo entre los árboles colina abajo hacia el pueblo, por lo que no te da tiempo siquiera a llamarle. Por miedo a los orcos te quedas al lado de la cabaña observando durante un buen tiempo, hasta que das por perdida la ocasión de conocerle. Lógicamente, en ese tiempo escuchaste varios gritos en un idioma extraño, también el sonido leve del fuego en ascuas lentamente apagándose dentro de la cabaña hasta que en unas horas todo se calla, se escucha el silencio. Ves a alguien aparecer de la entrada del pueblo, andando despacio y tapado con una capa hasta arriba, con una mochila y un arco.
Al observarlo te encaminas hacia él, levantas la mano que sostiene el libro y se la ofreces, él te mira, te sonríe, se quita la capucha y con una voz tranquila y gentil te dice: “Gracias, soy muy despistado, ¿podrías hacerme un pequeño favor y señalarme el pueblo más cercano?”. Lo dice sonriendo, pero sabes que esa sonrisa es falsa, ves en sus ojos decepción. Al parecer no consiguió la misión, así que amablemente le señalas el camino y le ofreces acompañarle hasta el pueblo.
Por el camino le preguntas sobre esa última misión, y él te explica que al no tener el libro no pudo trazar su plan, no pudo hacer un dibujo del pueblo con sus calles y tuvo que improvisar. La misión trataba simplemente de buscar un objeto muy importante y traerlo de vuelta, pagarían alrededor de 10 monedas de platino, y al parecer el objeto lo habían cogido los orcos; al intentar quitárselo en sigilo le pillan, y por lo tanto tiene que huir entre las casas, por callejones y todo… Pudo despistarles haciendo que iba por una calle en dirección contraria a la que realmente salió, por lo tanto pudo escapar tranquilamente.
Tardáis varios días de viaje entráis al pueblo, os tomáis un descanso, él se prepara para partir comprando raciones para unos cuantos días. Al preguntarle a dónde se encaminaría te dice que por donde los caminos le lleven. Os despedís y él te mira de arriba a abajo, te hace una reverencia y te dice adiós en élfico. Le ves irse por el camino lentamente mientras esperas que todo le vaya bien.

Qvintvs Optio de la I Cohorte de la XII Legión
Ernesto Ex-Capitán del Regimiento de Caballería Ligera los Lanceros de Jerez
Arcabucero del Tercio Viejo de Cartagena, Timonel de la Armada Real.



¡Ve primero, síguenos o quítate de enmedio!
Última Edición: 1 año 8 meses antes por LorDaver.

Por favor, Identificarse o Crear cuenta para unirse a la conversación.

Más
1 año 8 meses antes #31202 por LlacerKiller
LlacerKiller respondió el tema: La Unión contra la horda de los CazaOjos
Nombre: Ione Nypherio
Edad: 19
Clase: Bardo
Alineamiento: Neutral
Historia:

Maltratos, desatendimiento y más atrocidades que cometía mi padre contra mi, mi madre había sido asesinada...una elfa que había sido acorralada por unos bandidos y el era lo único que me quedaba. No era más que un niño de siete años cuando tuve que abandonar mi hogar, si a esas cuatro paredes se les podía llamar hogar. Como muchas veces había visto en mi pueblo (Einia), algunas personas estaban en la calle día y noche, no tenían un lugar en el que dormir ni nada que echarse a la boca, dependían de los caminos y la caridad de las personas, que no siempre eran como uno desearía.
Durante poco más de dos años estuve en una posada, limpiando y ayudando al viejo posadero. No me daba nada más que comida y un sitio en el que echarme a dormir lo poco que dormía en ese trabajo explotador.

Una noche, cuando estaba cerca de cumplir diez años o eso me había mentalizado, llegó un señor que se asemejaba a un vagabundo pero este traía consigo armas y un viejo laúd que debía a ver pasado por mucho. Estuvo un rato hablando con el tabernero y tras un apretón de manos, el hombre cogió una silla y se apoyó de cara a toda la gente que estaba en la taberna. Una tras otra, de su instrumento salía una bella música embelesadora, a su vez, narraba las historias de un caballero al que decía haber acompañado tiempo atrás. Desatendiendo mis responsabilidades me quedé escuchando al bardo, como había escuchado entre la gente del lugar que se susurraba. Tras unos pocos minutos noté un fuerte coscorrón en la cabeza y unos empujones que me acabarón echando al suelo. Era el hombre para el que estaba trabajando, me estaba dando una lección de no desatender el trabajo. Entre sollozos y escuchando de fondo al músico, retomo el fregar y barrer de los suelos humidos por la cerveza, el barro y el polvo de los ciudadanos.

Al cabo de una media hora, el hombre dejó de tocar y fue pasando de mesa en mesa recibiendo el dinero que la gente le daba y en casi todas las mesas, elogios por como había tocado. Me quedo mirandolo cuando pasa por mi lado, era bastante alto y con una melena oscura recogida. Con su mano descubierta,la pasa por mi pelo rubio aunque ahora semejante al castaño debido a que estaba sucio y enmarañado, notando así mis orejas dandose cuenta de que no era un humano, era mestizo. Era el único del pueblo que las tenía así y no estaba bien visto por los demás niños que solían burlarse, en este lugar no se acostumbraba a ver nada que no fueran humanos. Nunca entenderé como una elfa pudo tener un hijo con semejante desastre de hombre.


Ya había anochecido en el pueblo y el bar estaba a rebosar, en una mesa alejada se encontraba el bardo que sostenía un vaso de madera y un plato de estofado que preparaba la esposa del tabernero. En un instante que paso cerca de su mesa me llama y hablandome entre susurros me pregunta que quien soy ya que no me trataban como a un hijo. Después de contarle la historia de como había perdido mi infancia intentando sobrevivir, me pregunta si me había agradado su música, mientras asentía me dice que volvería aquí una vez a la semana, que volvía a los caminos una vez más.
A partir de esa noche y cada martes durante los proximos meses, nunca fallaba, siempre hablabamos cuando acababa de tocar. Algo que no llegaba a comprender era como si ganaba tanto dinero en un día, si lo hacía todos los días en diferentes pueblos, por que llevaba ropa vieja. Demasiado talento como para no trabajar en una corte creía. Sentandome a su lado el último martes del mes de Julio, le pregunto a que se debía que vagabundease. Me habló de su profesión, al asemejarse a la de trobador, le pregunté por sus armas ya que nunca había visto a ninguno armado. Dejandolas sobre la mesa, la funda era de cuero levemente roído, en cambio, al sacarlas estaban perfectamente afiladas y brillantes, me brillaron los ojos, pero cuando intento tocarlas, las guarda rapidamente negandome. Después de eso se fue y no vino por los hasta el mes de Septiembre, al verlo entrar por esa puerta corro hacia el saludandolo, él me recibe con una sonrisa y un apretón en el hombro. Le sirvo una copa de vino, tal como había pedido, pero hoy no venía a tocar. Extrañado, me quedo hablando con el y me cuenta que se va a ir muy lejos y que ya no volvería. Algo que no me esperaba era que me pidiese acompañarlo, ser su aprendiz ya que el era viejo ya. Alzando la vista mirando al tabernero me vienen a la mente todos los golpes y riñas que me había dado. Sonrío de medio lado y miro al bardo: - vamonos- digo sin pensarlo dos veces.- Nada me ata nada a estas tierras.
Acto seguido, me convertí en aprendiz de bardo, caminamos durante mucho tiempo y nunca parabamos vas de dos días en un pueblo. La gente le reconocía y poco a poco me enseñaba todo lo que debía saber sobre el oficio.
Años después, ya con casi veinte, había aprendido un montón. Hace años, pensaba que el ser bardo solo se trataba de ser un poeta errante, ir de pueblo en pueblo contando historias por un puñado de monedas, pero todo cambia con la magia. La poca que había podido aprender significaba mucho para mi, y de gran útilidad en algunas situaciones.
Con la muerte de mi maestro, Jonas Nypherio, adopté su apellido y pasé a llamarme,
Ione Nypherio, el bardo. Como única herencia de Jonas, se hallaba una armadura ligera, unos viveres y sus armas, una espada y su querida ballesta de mano. Sin olvidarse de su laúd al que había apodado Mercy.
Ahora me hallo de camino en camino, buscando aventuras que contar en los pueblos y llegar a ser el mejor.

ex-Lancero de Jerez
Miembro de NovaRolPlay

Por favor, Identificarse o Crear cuenta para unirse a la conversación.

Más
1 año 8 meses antes - 1 año 8 meses antes #31244 por CarlesKiller
CarlesKiller respondió el tema: La Unión contra la horda de los CazaOjos
Nombre: Tolcik Burnia
Clase: Druida
Raza: Humano
Alineamiento: Neutral Bueno
Historia:

*Se puede observar escrito en druídico*


Creo que ya era hora de escribir esto, todo druida debería dejar el conocimiento de sus viajes para que otros como él adquieran más conocimiento.

Mi vida empezó de forma repentina en una casa acomodada en un pueblo llamado Folnur, fui criado junto a mi hermano Herel, poco hablador pero de gran corazón, durante nuestra infancia solíamos jugar por todos los sitios posibles, incluso a día de hoy me pregunto como llegamos a el tejado del vecino. También nos echábamos horas peleando con espadas de madera que nos había hecho nuestro padre Loguen, a pesar de que madre Crynia siempre nos decía que tuviéramos mucho cuidado. Mi hermano era un apasionado de la temática militar, yo por mi parte prefería perderme en el bosque y experimentar lo que era ser parte del bosque.

Una vez mi hermano alcanzo los 19 años decidió alistarse en el ejercito, todos le apoyábamos y le dimos ánimos para superar toda dificultad, incluso hicimos un banquete para celebrar el alistamiento de mi hermano.
Nunca pensamos lo que podría pasar, un día lluvioso llego un mensajero que portaba un paquete y una carta. El mensajero era un soldado, nos dio el pésame por la muerte de Herel, no nos lo podíamos creer. Herel había nacido para la guerra, llevaba años preparándose. El paquete nos hizo replantearnos la noticia, era su yelmo partido por la mitad y un trozo de su capa rasgada, nos dijo que era lo único que encontraron de él.
Le dije a mi madre que podía seguir vivo, mi padre me miro con los ojos llorosos y negó con la cabeza. Mi madre estalló en llanto y estuvo así durante mas de tres semanas, nunca volvió a ser la misma.
Mi familia se encomendó a los dioses para salvar el alma de mi hermano, yo no compartía esa visión, ningún Dios me iba a devolver a mi hermano, decidí encomendarme a la sabiduría de la naturaleza.

El día de mi dieciocho aniversario decidí encomendarme por completo, cogí mis cosas, me despedí de mi familia y marche a las profundidades del bosque y de las existencia misma si era necesario.

Un día como cualquier otro entré en un claro muy bonito para descansar junto al pequeño estanque que allí había, mi sorpresa fue mayúscula cuando un extraño me sorprendió mientras descansaba. Era un anciano barbudo con una túnica raída que me dijo:

-Que haces por aquí joven?

-Eh, eh, descansar...señor. -Dije mientras me incorporaba-

-Como es que no estas descansado en una taberna como todo el mundo que quiere descansar?

-Prefiero la paz y la tranquilidad que transmite el bosque, señor.

El anciano rió y mientras se acercaba dijo:

-No eres como los demás, ¿Cómo te llamas chico?

-Tolcik, Tolcik Burnia, señor.

-Bien, llámame Nel, no estoy cómodo con tanta formalidad.


-De acuerdo, señ... digo, Nel. ¿Que hace aquí?

-Lo mismo que tu Tolcik, relajarme, pero hay una diferencia. Yo soy algo que tu ansias ser en tu interior, algo muy profundo y exigente.

Le miré extrañado

- Soy Druida, y veo en tus ojos el deseo de serlo tu también. Es un poco precipitado, pero te he observado durante un tiempo y veo en ti un verdadero Druida, puedo convertirte en uno, pero si no estas a la altura seguramente mueras. Lo dejo a tu disposición.

-Yo..yo. -Recordé la promesa de encomendarme a la sabiduría de la naturaleza y dije:- Lo estaré.

Nel asintió con firmeza

-Pues ahora empezamos con lo mas importante, caminar, en marcha.

Marchó a través del bosque a una velocidad increíblemente rápida para la edad que aparentaba tener. Se movía con una naturalidad que nunca había visto en nadie, era parte del bosque.

Durante los tres años que viaje con Nel me explico la vida en los bosques y el papel de los druidas en el mundo. En las escasísimas ocasiones que entrabamos en grandes ciudades, él solía corregir mi actitud agresiva hacia los ciudadanos poco cordiales, por decirlo asi. Cosa que en muchas ocasiones evito peleas innecesarias.

Una noche de verano me guió hasta un bosque, una vez allí me dijo que debíamos esperar un poco. A los pocos minutos empezaron a aparecer encapuchados formando un circulo a mi alrededor, a excepción de una pequeña salida entre los arboles. Una vez todos colocados Nel me dijo:

-Es la hora de la prueba, hoy demostraras si estos casi tres años te han convertido en un druida o almenos si a sacado a la luz tu lazo con la naturaleza. Camina hacía allí y mantente en armonía con el bosque.

En ese momento respiré hondo y me encamine en dicha dirección. En el camino de casi quinientos metros había serpientes, arañas, ratas, zorros , lobos he incluso osos esparcidos por el recorrido. Me mantuve como creía que debía mantenerme pero los animales se mostraban cada vez mas agresivos, recordé a mi hermano y nuestra infancia y en aquel momento oí la voz de Nel y Herel solapada en mi mente diciendo:

-Siente el bosque, se el bosque. Hazlo por ti o por él.

Abrí los ojos, respire muy hondo y me encamine con paso firme pero sereno. Atravesé el camino pero llegue a algo inesperado, una víbora colocada en una piedra que estaba a la altura de mi estomago.

Sin pensarlo extendí mi mano hacia ella con firmeza, esta se acerco y al instante subió por mi brazo hasta mi hombro.
Di media vuelta y volví por el mismo camino de igual forma como había venido.

Al llegar Nel y los demás druidas califico mi actuación como sobresaliente y desde ese momento me consideraron un druida más, de ahí en adelante me instruyeron en la lengua druídica y en la magia y rituales de estos.

Unos meses después de eso me despedí de Nel y tome mi propio camino. Acompañado de Virny, la pequeña víbora de la prueba.

A día de hoy se acercan tiempos difíciles y madre tierra y sus habitantes sufrirán sus efectos, defenderé y aprenderé de madre naturaleza y sus hijos, aunque tenga que morir por ello.

"La materia no muere, la materia se transforma. Si esto es así, entonces no tengo motivos para tenerle
miedo a la muerte."

La vibora Virny
Advertencia: Spoiler! [ Clic para expandir ]

El Maestro Nel
Advertencia: Spoiler! [ Clic para expandir ]

Tolcik Burnia
Advertencia: Spoiler! [ Clic para expandir ]

“El amor nace del recuerdo, vive de la inteligencia y muere por olvido.”
Ramón Llull".

Capitán Tortosa, del Regimiento Ligero Lanceros de Jerez.
Hauptmann des 7.Regiment der Bayerischen Wache.
Artillero de la Escuadrilla Aérea ''Blas de Lezo''.
Cabo de la ULCN.
Piquero del Tercio.
Última Edición: 1 año 8 meses antes por CarlesKiller.

Por favor, Identificarse o Crear cuenta para unirse a la conversación.

Más
1 año 8 meses antes - 1 año 8 meses antes #31259 por OffonShot
OffonShot respondió el tema: La Unión contra la horda de los CazaOjos
Nombre Thammir Coalheart
Raza Enano
Edad 45
Clase Guerrero
Alineamiento Caotico Bueno
Historia:

Estando una noche lluviosa en una calida taberna de suelo de madera, paredes entre columnas de madera y el resto hecho de piedra que para ser exactos era un conjunto de piedras grises que seguramente sean sacadas de una montaña sin ser de ningun material en especifico, si no una mezcla de estos. El techo era realmente alto con grandes vigas de madera recorriendo de una punta a otra de toda la Sala, podian ser 2 pisos de altura o mas ya que se podia ver el pasillo de arriba donde las habitaciones que se llegaban a traves de una escalera de piedra y madera a juego con el resto de paredes situado a un lado de toda la taberna.

Entre las mesas habia varios humanos de piel paliducha, ropajes de civil pero con cara de pocos amigos. Unos pocos Gnomos sentados en sillas que estaban sobre OTRAS sillas y claramente, sus colores chillones de pelo, me caian bien. y en el escenario un Elfo bardo cantando y tocando un laud, malditos elfos y su pelo rubio, amariconaos.

Uno de esos humanos con cara de chungo me vino y me hablo.

-. Oye tu enano ¿Quien eres? Nunca te he visto por aquí.

-. Pues mira, gracias por preguntar .- Le dije -. Todo comenzo hacia 45 años cuando mi madre y mi padre fo-

-. No te estoy preguntando tu vida, te estoy preguntando qu-. Me interrumpio, asique le di con la garra en toda la cabeza, y se quedo K.O... Y si, ya estaba algo borracho.


-. NO ME INTERRUMPAS! .- Dije y di un trago a mi cerveza...mmmg.....rica cerveza -. Pues todo comenzo hace 45 años cuando mi madre y mi padre follaron, entonces al cabo de 9 meses nacio esta hermosura Enanica. Mi padre era un herrero del clan Coalheart, si, ese clan que es famoso por hacer demasiadas armas y de forma muy constante. El nombre de mi padre es Darhan y es el lider de la segunda rama del Clan. Mi madre en cambio se llama Mebil y es de la tercera rama del Clan pero no problema. Soy el primogenito de 4 hermanos que somos, 3 chicos y 1 chica. Rigruk, Murai y Thammir, que soy yo y mi hermana Mai.

Yo, como primogenito, aprendi el oficio de mi padre desde muy temprana edad, hacer armas es nuestra pasion y he dedecir que amo la forja... ah...bendita forja, si señor... .- Pare un momento para beber mas de la cerveza -. Mi hermano Rigruk, el segundo mayor, tambien empezo con la forja 5 años mas tarde que yo, Murai se volvio guardia de la ciudad, un trabajo honorable la verdad. Mai aprendio el arte de la forja de mi madre, volviendose una muy buena artesana de armaduras.

Los años pasaban y pasaban y el dia llego, unos gigantes de hielo atacaron la ciudad ¿Que creeis que paso? ¡PUES CLARO QUE SABEIS QUE PASO! Llevabamos todos mis hermanos años entrenando en el arte del combate esperando este puñetero preciso momento y entonces... ¡FUIMOS A POR EL! La batalla duro bastante, dolorosa y larga batalla, pero merecio la pena... Les partimos la cara a esos malditos y yo me encontre el amor~ Pero por desgracia solo duro 1 semana... Maldita... Me puso los cuernos con el vecino y a los dos los tire por una colina metidos en un barril... Nadie me engaña asi.

Bueno, pasaron los años y años hasta que un dia el mismo vecino me corto un mechon de mi barba, todo el mundo solto una exclamacion de sorpresa y mi padre se enfurecio... Pero claramente, yo lo pare y amablemente... Lo cogi y tire por la ventana, se partio la mandibula y tuvieron que afeitarle la barba para poder recolocarsela... A tomar por culo el vecino.

Sobre los 44 o 43, no recuerdo muy bien, empeze a viajar y hasta este dia acabe aquí, bebiendo cerveza mientras le cuento mi vida simplona a un tio que esta insconciente.

Tras eso dio un largo trago de cerveza y eructo, que buena noche si señor.
Última Edición: 1 año 8 meses antes por OffonShot.

Por favor, Identificarse o Crear cuenta para unirse a la conversación.

Más
1 año 8 meses antes - 1 año 8 meses antes #31276 por Eniraz
Eniraz respondió el tema: La Unión contra la horda de los CazaOjos
Nombre Damon Guda
Raza Humano
Edad 26
Clase Clerigo
Alineamiento Neutral Bueno
Historia:

Ahi estaba yo en medio de aquel lodazal que pocas horas antes fue un campo de batalla entre el reino y las horda de orcos, buscando rastros de vida entre los que yacían en el barro de color rojizo. Despues de un rato rebuscando consegui encontrar a un puñado de supervivientes, despues de hacerles un apaño y llevarles con el resto, prosegui con mi tarea.

Ya me habia encargado de atender a heridos de escaramuzas antes, pero esto no tenia nada que ver. Aquel lugar apestaba a sangre y cadaveres de ambos bandos, aquello no fue una batalla, tuvo que ser una mutua masacre.
Estaba a punto de ir al campamento a ayudar con el resto de heridos cuando vi a lo lejos una figura arrastrandose. Cuando me acerque, vi a un hombre que en un principio no estaba seguro de si realmente estaba vivo o lo movian poderes impios, tenia una pierna destrozada mientras que no habia ni rastro de la otra y podia verle respirar de un enorme corte que tenia en un costado. Hice lo que pude para sanar al pobre hombre, pero ni mis conjuros divinos podian hacer gran cosa por el en esas condiciones. Mientras cargaba con el pobre hombre hacia el campamento, este empezo a hablar, aunque con las fuerzas que le quedaban eran mas bien susurros:

- Gracias por el esfuerzo... pero sabes tan bien como yo que no llegare vivo.

- ¿Entonces para que te arrastrabas si era en vano?.- dije mientras aceleraba el paso como podia.

- Queria ver los rostros de mis camaradas por ultima vez, decir adios a los pocos familiares que me quedan... ¿un poco triste no crees? nunca quise realmente nada en esta vida, me bastaba con simplemente vivir, solo para descubrir que tengo muchas cosas que quiero hacer poco antes de morir.-dijo a medida que se quedaba sin voz

Poco despues se le fue debilitando el pulso hasta que ni siquiera lo notaba respirar, seguramente tendria mas cosas que decir, pero de momento preferia llevarlo hasta el campamento y enterrarlo tras ayudar con el resto de heridos. Resulto que era parte de la primera linea de defensa, por lo que ni siquiera pude encontrar a sus camaradas.

Despues de aquello sigo viajando de un lugar a otro, sanando las heridas de quienes lo necesitan y brindar ayuda a aquel que lo necesite. Pero preferiria seguir con un grupo, tampoco creo que me guste morir solo, cuando mi dia llegue.
Última Edición: 1 año 8 meses antes por Eniraz.

Por favor, Identificarse o Crear cuenta para unirse a la conversación.

Moderadores: EnirazArkeon
Tiempo de carga de la página: 0.194 segundos